Es totalmente distinto. El entusiasmo no te aleja de la realidad, te aproxima a la vida con pasión. En el entusiasmo creces como persona y te realizas.
Por el contrario, el amor obsesivo distorsiona la realidad y por lo general lastima a quien lo padece. En el amor enfermizo te niegas a ti mismo como persona. Es indicador de inconciencia, descuido y hasta torpeza.
Mi recomendación entonces amigo es: Siente el amor con todas tus fuerzas, apasiónate, vívelo intensamente, pero sin autodestruirte. La pasión es saludable y no implica perder la conciencia.
Aprende a separar las conductas torpes de las inteligentes y quédate solamente con los comportamientos que te permitan desarrollar tu potencial, con los que te permitan crecer y vivir a través de un sano sentimiento.
El amor es una fiesta y tú eres su invitado principal. Pero si tienes una sola duda, por pequeña que sea, mejor pon el freno de emergencia. Si sientes que no te merecen, que esta mujer no es confiable, que no te ama o te desea lo suficiente, o que solo te quiere para utilizarte, NO SIGAS. ¿Para que? ¿Se justifica el riesgo?
Ama y haz lo que quieras menos enloquecerte o sufrir innecesariamente.




